viernes, 13 de marzo de 2026

Experimenta la trimensionalidad para calmar la mente / NeuroEntrenamiento

 La tridimensionalidad del cerebro es una técnica de visualización espacial utilizada para calmar la mente y reducir la ansiedad al aumentar las frecuencias alfa. Al cerrar los ojos e imaginar distancias internas —como el espacio entre las orejas, la punta de la nariz o el interior de la boca—, el cerebro cambia del pensamiento narrativo (bucle de estrés) al espacial, logrando calma inmediata. 

Ejercicio para activar la tridimensionalidad cerebral:

Cierra los ojos y relájate.

Imagina el espacio interior: Visualiza el volumen dentro de tu boca, el espacio entre tus orejas y la columna de aire en la nariz.

Mide distancias mentales: Imagina la distancia exacta entre la punta de la nariz y la barbilla, o entre cada oreja y la punta de la nariz.

Enfoque sensorial: Siente el espacio que ocupas, lo que ayuda a anclarte al cuerpo y desactivar el circuito de alarma del cerebro. 

Este ejercicio se puede realizar en cualquier lugar, como en el baño o en un espacio tranquilo, durante solo 2 minutos para reducir la activación de la amígdala. 

Beneficios de esta técnica:

Aumento de frecuencias alfa: Se ha comprobado mediante electroencefalogramas que este enfoque visual genera un estado de calma y bienestar.

Cambio de foco: Desconecta el pensamiento rumiativo (narrativo) para moverse a un pensamiento espacial.

Desactivación de la amígdala: Reduce el estrés y la ansiedad al disminuir la actividad del circuito de alarma. 

Otras formas de promover la calma tridimensional:

Nadar: El ritmo respiratorio y la inmersión actúan como meditación.

Observar el horizonte: Mirar a lo lejos proporciona una sensación de amplitud espacial.

Sonidos binaurales: Escuchar sonidos que generan sensación de tridimensionalidad ayuda a descansar el cerebro.

Fuente: IA Gemini



martes, 17 de febrero de 2026

Para interrogarte... la vida y Julio Cortazar

 Has visto...

verdaderamente has visto

la nieve, los astros, los pasos afelpados de la brisa

Has tocado...

de verdad has tocado

el plato, el pan, la cara de esa mujer que tanto amás

Has vivido...

como un golpe en la frente

el instante, el jadeo la caída la fuga

Has sabido...

con cada poro de la piel sabido

que tus ojos, tus manos, tu intimidad, tu blando corazón

había que inventarlos otra vez.

Julio Cortazar.

De esta forma, Cortazar invita al Carpe diem (vivir plenamente) a disfrutar el presente y realmente experimentar al máximo cada momento y experiencia.