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martes, 11 de junio de 2024

Ser sencillo...

 "Sé sencillo y da siempre el paso siguiente. No necesitas verlo con antelación, pero luego puedes mirar atrás para contemplarlo. No existe el «cómo» de la vida, simplemente lo haces, Sin embargo, parece que te resulta terriblemente dificil no ser complicado y hacer lo que es fácil y que tienes a tu alcance... Así que desciende de la montaña de tu "humildad" y sigue a tu nariz. Este es tu camino..."  

                                                                                    C. Jung. 1973.

domingo, 5 de mayo de 2024

Comprendiendo tus emociones con una FLOR

El psicólogo Robert Plutchik desarrolló este modelo de las emociones basándose en la teoría psicoevolutiva de la afectividad. Este enfoque esboza el mapa emocional tanto de seres humanos, como de animales, que evoluciona con el objetivo de adaptarse al entorno. Defendía la idea de que existen una serie de emociones cardinales que se disparan de forma instintiva en diferentes circunstancias y que se hallan al servicio de nuestra supervivencia. En tal sentido, discriminó 8 emociones básicas: Alegría, miedo, tristeza, asco, ira, sorpresa, confianza y anticipación. Y, agrupó esas emociones en polos opuestos ubicadas una frente a la otra:
- Tristeza versus Alegría
- Enfado versus Miedo
- Expectativa versus Sorpresa
Aceptación versus Repugnancia

Se expresa en la Rueda de las emociones, un recurso gráfico en forma de Flor con ocho pétalos de diferentes colores, también existe el modelo cónico, que identifica las diferentes emociones y las relaciones que se establecen entre ellas, se basa en los criterios de tipología, antagonismo e intensidad:

 - Tipología: las emociones pueden dividirse en emociones básicas (se sitúan en el núcleo central de todo el círculo, en la segunda circunferencia y son: (alegría, confianza, miedo, sorpresa, tristeza, aversión, ira y anticipación) el resto de emociones que aparecen son clasificadas como emociones compuestas o secundarias.

Antagonismo: Las emociones se encuentran situadas dependiendo de su agrado de similitud y discrepancia: Alegría-tristeza, anticipación-sorpresa, asco-confianza, ira-miedo. De esta manera, se crean cuatro ejes de oposición.

Intensidad: hace referencia al eje vertical de la rueda. Las emociones básicas presentan diferentes niveles de intensidad, lo que se ve reflejado en la fuerza de los colores de esa ruleta. Por ello, cuanto más cercana sea la emoción al núcleo será de mayor intensidad, y cuanto más lejana de menor. Y, cada emoción puede representarse con distintas intensidades en un continuo:
La alegría va de la serenidad al éxtasis
La confianza va de la aceptación a la admiración
El miedo va desde la timidez al terror
La sorpresa va desde la incertidumbre al asombro
La tristeza va desde la melancolía al dolor
El disgusto va desde la aversión al odio
La anticipación va desde el interés a la vigilancia
La ira va desde a molestia hasta la furia

De la combinación de diferentes emociones centrales emergerán otras nuevas:
Alegría + confianza = Amor
Tristeza + Disgusto = Remordimiento
Disgusto + Ira = Desprecio
Anticipación + Ira = Agresividad
Serenidad + Interés = Optimismo
Sorpresa + Tristeza = Desaprobación
Miedo + Sorpresa = Asombro
Confianza + Miedo= Sumisión
 
Usos: Un estudio de la psicóloga Katherina Kircanski de la Universidad de Stanford, “Sentimientos en palabras” demuestra la importancia del lenguaje emocional. pone en evidencia que, cuando nos sucede algo desagradable que elicita en nosotros una emoción negativa, si ponemos palabras nuestra sensación de malestar producirá en nosotros el asombroso efecto de que lo reduce y ayuda a regular ese afecto negativo a la baja.
Aprender a comprender tus emociones pasa por:
1. Nombrar tu emoción: Explora tus afectos y date un tiempo para ir a la “Flor o Rueda de Emociones”, revísalas y trata de encontrar una o más que describan cómo te sientes. Etiquétalas.
2. Reflexionar por qué te sientes así: El paso siguiente se trataría de indagar más y de profundizar un poco más para descubrir las posibles causas de esos sentimientos. Dedica un tiempo para reflexionar sobre tu día, semana pasada, el mes o incluso el año. Por ejemplo: tal vez ese día te sientas triste y no haya pasado nada especial ese día pero puede que reflexiones que llevas una temporada larga sintiéndote así y lo relaciones con ciertos acontecimientos de tu vida.
3. Tomar medidas: Es importante que una vez que descubras los factores desencadenantes trates de revertir sus efectos. Puede consistir en realizar cambios de rutina o hacer actividades que mejoren tu estado anímico, encontrarte con un amigo íntimo y contarle algo de lo que te está sucediendo o escribir sobre lo que estás experimentando.

Muchas veces tener claridad sobre nuestras emociones y saber cómo nos sentimos mejora nuestra disposición de aceptarlas, paso previo para un manejo adecuado. Es vital no ignorar, reprimir ni apartar las emociones, más en estos tiempos en que somos conscientes del valor de aprender a sentir nuestras emociones como la mejor forma de autoconocimiento, asi que quienes comprenden sus emociones juegan con ventaja. Entre otras cosas porque contribuye positivamente a su resiliencia como capacidad adaptativa  para salir airosos frente a las adversidades de la vida. Saber cómo nos sentimos y cómo reaccionamos emocionalmente ante lo que nos sucede es clave para lidiar con los diversos retos de vida.

Aprender el lenguaje emocional nos pone en sintonía con nosotros mismos y también con los demás y nos proporciona: Mejores habilidades de comunicación; Mejores relaciones; Mejores habilidades de afrontamiento.
Es muy valioso que podamos trasformar nuestra energía emocional en resultados positivos, como: Una mejor comprensión de la situación que nos aflije.Una mejora de nuestro autocuidado. Si las circunstancias lo exigen, acciones que nos reorienten hacia conductas constructivas y éticas.

Cómo Practicar el Amor Propio | Psych2Go

miércoles, 21 de febrero de 2024

Moverte y fluir en tu espacio interior te transforma

 Aprendamos apreciar /sentir el cuerpo desde dentro, como dice el filósofo Salvador Pániker, "la felicidad bien podría definirse como un estado corporal". Escuchar y valorar las sensaciones internas que nos proporciona nuestro cuerpo, nos transforma y conecta con lenguajes vinculados con expresiones de ternura que posibilitan el bienestar interior.

Desarrollar una mirada de amor hacia al cuerpo significa volver a casa para cuidar lo que es nuestro, lo que somos y nos vincula a la vida en cada instante. Es aligerarse del peso de las apariencias para acompañarnos en la intimidad.

La forma en que se trata el cuerpo dice mucho de cómo se acepta la vida que habita en él. Amar el cuerpo significa amar la naturaleza, es una manifestación de la vida llena de misterios que nos acercan a la plenitud.

Una vía maravillosa que nos ayuda adentrarnos en el cuerpo y vibrar con su voz tridimensional es el baileMoverse de dentro hacia fuera permitiendo que nuestro espacio interno tome forma y gesto, es liberador. 

Bailar sin juicios, por el placer de generar sensaciones a través del movimiento, posibilita ampliar conciencia de las diferentes partes del cuerpo que integran el ser y que están repletas de información e historia. La unión mente-cuerpo surge de manera natural gracias a la combinación de música, emoción y movimiento que aquieta los diálogos mentales.

Otras prácticas integradoras como: El yoga y el taichí generan consciencia  a través de la respiración, las distintas posturas y movimientos, también facilitan la conexión, activa un lenguaje integrador y construye una sanadora unión entre cuerpo, mente y espíritu.

En fin, los movimientos y actividades físicas desarrolladas con conciencia favorecen una relación más armónica entre mente y cuerpo, activan la bioquímica de la serenidad y el placer que permite sentirse a gusto en la propia piel.